Onatio llega corriendo a la cita con sus amigos de la universidad en
Pittsburg. Eran las tres de la tarde, la sombra de los frondosos
arboles del jardin, esparcian un aroma de hojas secas, añadido al de
grama recien cortada, comenzaba el receso de las clases matutinas.
Junto a las escaleras, el grupo de amigos compartian entre risas, a
veces largos silencios, mirando de reojo, o a veces directamente, a
las chicas, con atuendos llamativos.Su rendimiento de notas era del
promedio, pero se entretenian, compartiendo ideas llamativas, con
extrañas ideas de inventos, promesas de viajes y vida al estilo del
rock and roll.
-¡¡¡Muchachos a que no saben que tengo por aca!!!! - saca Onatio al
llegar
-A ver Onatio, saca ya de una vez, que estamos hartos de pendejadas de
uno y de otro- espeta sin contemplacion Luis el de la barba rala
_Pues nomas que por fin, he descubierto, mejor dicho, encontrado la
camara de rayos x, o lentes especiales, para ver a escondidas...
-¿¿Queeeee?-contestaron todos a coro, entre risas, dudas, dimes y
diretes
_Bueno, sin mas, aca estan...
Onatio, saca de su bolsillo, escondido en una bolsa de papel
transparente, unos lentes oscuros, con apariencia normal, solo por un
detalle, la montura es un poco mas gruesa, ademas los cristales son de
un color verdoso, un poco mas pesados que los normales.
Luis, dejando de sobar su barba, se coloca los lentes -No veo nada
dice
-Bobo-siguen diciendo a coro los demas barbaros-
-Apunta a las chicas aquellas, las del grupo en la calle-
El tipo se quedo sin respiracion por unos segundos, palideciendo al
instante
-Que pasa hombre, te has quedado mudo, repite la coral
-Jejejejejejejjejejejjejejejje- no podia parar de reir
-Parece que es verdad la cosa-murmulla el ralo -de repente comienza el
grupito a pelearse por el objeto de cristales verdes
Efectivamente, la imagen no era muy nitida, pero se veia un reflejo de
algo en la vestimenta interior de las feminas, al igual que todo el
que iba pasando. Estuvieron largo rato buscando ver imagenes, unas
eran buenas, como la chica aquella de curvas definidas, se divertian
adivinando las panties, sus colores, los reflejos que daba el cristal
y su montura.
-Ya quiero ver-acota Raymond-recien llegado de España, y con un acento
sorprendente en el ingles.
_Ummmjuuuu, se puede ver algo-
-Jajajajaj que ves-se reia Onatio, con todos-
Sin embargo, cambiando de colores en el rostro, sin mas, el Raymond,
pega un grito aterrador
-Ahhhhhhhhhh
-A correr muchachos, vamonos de aqui...
El grupo, de una actitud petrea inicial, parte en todas direcciones,
espantados por el alarido, la estampida que generó el muchacho
español, dejando caer por cierto, los lentes especiales, en un tramo
interior de la escalera de entrada a la puerta principal.
-Pero¿Que has visto hombre?- le gritaban
-Vamos corran, no puedo hablar ahora...
Ya exhaustos, lejos del recinto, en la periferia del instituto, y casi
buscando los buses de salida, Raymond, entre jadeos, alcanza a decir:
-Vi a un tipo, el de la chaqueta larga, le vi una pistola, si era una
pistola, la llevaba en un bolsillo, la distinguí claramente...
_¿Y los lentes?- interrogó Onatio
-¿Que pinches lentes?, se habran perdido...
Esa tarde, todo transcurrio normal en el instituto, habia controles en
las entradas, con algunos vigilantes, pero los maletines y bolsos no
eran registrados. De tal modo que tal vez, alguien, algun alumno pudo
traer un arma. Pero ¿para que? Lo cierto del caso es que de una
ilusion de mirara las transparencias en las feminas, se pasó a un
susto mayusculo con la posibilidad de ver o detectar armas ocultas...
En la noche, con la bruma cayendo en el bosque arbolado, alguien de
botas tipo militar encuentra algo cercano a las escaleras.
-¿que será esto? parecen unos lentes-
Esta historia, tal vez, continúe...
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