| El 16 de agosto pasado, a los 95 años, murió el extraordinario personaje que escribió las líneas que encabezan esta nota; admirable ser humano que no solamente creó el método de agricultura natural del “no hacer” y la técnica de reforestación del “Nendo Dango” (en japonés “bolitas de arcilla”, en alusión a la forma cómo se protege las semillas antes de ser lanzadas a campo definitivo), sino que hizo de la praxis agrícola en armonía con la naturaleza, toda una filosofía de vida que trasciende el campo agrario. Un hombre que su gran hallazgo, a decir de él mismo, fue “descubrir que era un estúpido”; sí, una persona que no repara ni en quién es ni a dónde va, que no se desvive ni mucho menos por el dinero, que se maneja bajo los preceptos del hecho y no del conocimiento discriminante. Características del pensamiento de Masabonu Fukuoka que tuvieron germen en sus años tempranos a partir de la intuición de que “en este mundo no hay nada en absoluto”, cosa que por entonces no llegaba a comprender bien y que no desencadenó en su vida mayor consecuencia fáctica hasta que a los 25 años, ya de científico y funcionario público, tuvo una revelación íntima de lo que era la “verdadera naturaleza”. En efecto, fue a lo poco de esta visión inequívoca de la esencia de la vida, que comprendió que su lugar y oficio permanente debían ser la naturaleza y la primitiva labor campesina, entre parcelas de arroz, cereales de invierno y vergeles de mandarinos. En ese escenario y luego de largos años y décadas de entrega y ensayos fallidos, dio forma al método que nos ocupa, mismo que se resume en manejar de una manera relativamente laxa o descansada, la productividad del sistema agrícola bajo los procesos que se dan espontáneamente en la naturaleza; lo que traducido en versión de negación quiere decir 1) No labranza o remoción del terreno, 2) No aplicación de fertilizantes elaborados (ni químicos ni orgánicos como el compost), 3) Mínimo deshierbe, 4) No utilización de pesticidas ni plaguicidas y, finalmente, 5) No podas… No se vaya a pensar, empero, que supuesta limitación técnica hace de “handicap” o desventaja para que el modelo no pueda alcanzar volúmenes de cosecha superiores, comparables a los del método científico; nada que ver, pero no deja de ser cierto que para arribar a aquellos niveles de producción también es necesario imprimirle altas cuotas de sintonía entre variables como el tiempo, los espacios y las especies a emplear. Comprenderemos, pues, que para regiones diferentes a la que dio origen al método, su éxito y consolidación descansa no solamente en interiorizar bien el concepto del no hacer y en compartir la filosofía, sino en la perseverancia y sensibilidad suficientes como para ensayar, afinar y seguir ensayando hasta dar en el clavo. Uno de los aspectos que más destaca en el pensamiento de Fukuoka, es la manera cómo inválida el empleo del conocimiento discriminante y la lógica, que son justamente los pilares del método científico. Aunque llego a intuir la senda que quiere mostrarnos, debo admitir cuan difícil se me torna imaginarme el mundo sin acudir a esa práctica reflexiva. Quizá el error sea precisamente ese: imaginarme o hacer una abstracción e interpretar las cosas que suceden; según Masanobu suceden y punto!... y ese, seguramente, es el conocimiento (fáctico) que debemos aprehender para manejarnos por el mundo. A propósito de la no discriminación, ese dejarse llevar por los hechos me recuerda al australiano Barry Long, otro gran pensador espiritual también fallecido hace poco, orientado él hacia el conocimiento y la práctica del amor y la verdad; cuando postula la inconveniencia de incorporar la emoción en el acto humano del sexo-amor. Dice Long que lo únicamente apropiado para tales casos es participar de la íntima cita despojado de ese sentimiento propio de la experiencia pasada –buena o mala- o de las expectativas a futuro, ambas reflexivas, para entregarse simplemente al momento presente dejando, además, que tomen las riendas del hecho los órganos que principalmente lo protagonizan! (ciertamente interesante pero igual de difícil de adoptar que el postulado anterior del buen señor Fukuoka). Pero bueno, regresando al tema de la nota, qué mejor que hacerlo presentándoles unos párrafos seleccionados sobre la vida, método y pensamiento del humilde y sabio agricultor Masanobu Fukuoka, tomados de su más importante obra: “La revolución de una brizna de paja”. (http://www.permacultura.cl/files/revolucion_brizna_paja.pdf). Encuentro en muchos de ellos enseñanzas profundas sobre aspectos cotidianos de la vida; mínimamente dignas de reflexión. Advierto finalmente que los subtítulos son de mi autoría, algunos acaso en un intento de interpretar el pensamiento de este gran maestro. La revelación “…Justo en ese momento apareció una garza nocturna, dio un fuerte grañido y desapareció perdiéndose en la distancia. Podía oír su aleteo. En un instante desaparecieron todas mis dudas y la niebla sombría de mi confusión. Todo aquello que había mantenido con firme convicción, todo lo que ordinariamente había confiado fue barrido por el viento. Noté que solamente entendía una cosa. Sin ser consciente de ello, estas palabras salieron de mis labios: “En este mundo no hay nada en absoluto...” Sentí que no comprendía nada. (“No comprender nada” en este sentido es reconocer la insuficiencia del conocimiento intelectual) Pude ver que todos los conceptos sobre los que me había apoyado, incluso de la misma noción de existencia eran fabricaciones vacías. Mi espíritu se aligeró e iluminó. Estaba bailando locamente de alegría. Podía oír el piar de los pequeños pájaros en los árboles y ver resplandecer a las distantes olas bajo el sol del amanecer. Las hojas bailaban verdes, centelleantes. Sentí que esto era el verdadero paraíso sobre la tierra. Todo lo que me había poseído, todas las agonías, desaparecieron como sueños e ilusiones y algo que se podría denominar “la verdadera naturaleza” se reveló ante mí. Creo que podría decirse sin error, que a partir de la experiencia de aquella mañana cambió completamente mi vida”. Hechos más que palabras “Reté a mucha gente con mi convicción de que nada tiene sentido ni valor, que todo regresa a la nada. Pero esto era demasiado o demasiado poco para que el mundo de cada día lo comprendiese. No había ninguna posibilidad de comunicación. Yo solamente podía pensar en este concepto de la no-utilidad como algo de gran beneficio a la humanidad, particularmente a la humanidad actual que se mueve tan rápidamente en dirección opuesta. Entonces viajaba con la intención de llevar la palabra por todo el país. El resultado fue que a cualquier sitio que iba era tomado por un excéntrico. Así que regresé a la explotación de mi padre en el campo”. Mi padre cultivaba mandarinos y yo me instalé en una cabaña en la montaña y empecé a vivir una vida muy simple y primitiva. Pensé que si aquí como cultivador de mandarinas y cereales, podía realmente demostrar mis pensamientos, el mundo los reconocería como ciertos. En vez de ofrecer cientos de explicaciones ¿no sería el mejor método poner en práctica esta filosofía? Mi método del “no-hacer” para cultivar la tierra comenzó con este pensamiento. Era el 13° año del reino del presente emperador, 1930. El éxito de ser y aceptarse “estúpido” “Mi gran hallazgo ha sido descubrir que soy estúpido. Por esto no me siento ofendido cuando alguien dice algo raro de mí, pero tampoco me siento maravilloso cuando me halagan. Pienso que no tengo talento para hacer una organización. Por otro lado nunca he visto una organización funcionando bien, necesitan dinero e infraestructuras para funcionar. Para reverdecer sólo es necesario semillas y arcilla”. El método natural (y agradable) vs. el tradicional y científico (laborioso) “La manera usual de ir desarrollando un método es preguntarse: “¿Qué tal si hiciese esto?” o “¿Qué tal si probase aquello?”introduciendo una variedad de técnicas una sobre la otra. Esto es la agricultura moderna y con ello sólo se consigue ocupar más al agricultor. Mi método se desarrolló en dirección opuesta. Yo estaba apuntando hacia un método de hacer la agricultura agradable, natural, que condujese a hacer el trabajo más fácil en vez de más pesado. ¿Qué tal si no se hace esto? ¿Qué tal si no se hace aquello? -ésta era mi manera de p ensar-. Finalmente llegué a la conclusión de que no había necesidad de arar, ni de aplicar abono, ni de hacer compost ni de utilizar pesticidas. Cuando se profundiza en ello, pocas prácticas agrícolas son realmente necesarias”. “Este método contradice completamente las técnicas de la agricultura moderna. Echa por la ventana tanto el conocimiento científico como el de la agricultura tradicional. Con este tipo de agricultura, que no utiliza maquinaria ni abonos químicos o pesticidas es posible obtener una cosecha igual o mayor que la explotación media japonesa. La prueba está madurando delante de vuestros ojos”. “He demostrado en mis campos que la agricultura natural produce rendimientos comparables a los de la agricultura científica moderna. Si los resultados de una agricultura no-activa son comparables a los de la ciencia a una fracción del coste de inversión en trabajo recursos, entonces ¿dónde está el beneficio de la tecnología científica?”. El determinismo y la castrante vocación de sufrimiento en el adulto moderno “En la naturaleza hay vida y muerte, y la naturaleza está llena de gozo; en la sociedad humana hay vida y muerte y la gente vive en la tristeza”. “En el origen, los seres humanos no tenían ningún propósito. Ahora, soñando en uno y otro propósito luchan esforzadamente tratando de encontrar el significado de la vida. Es un combate con un solo luchador…”. “A lo largo de su escolaridad, la gente estudia diligentemente para aprender porqué nacieron. Estudiantes y filósofos, incluso a costa de arruinar sus vidas en el intento, dicen que se sentirían satisfechos si sólo entendiesen esto”. “Particularmente no me gusta la palabra “trabajo". Los seres humanos son los únicos animales que tienen que trabajar y yo creo que ésta es la cosa más ridícula del mundo. Otros animales subsisten simplemente viviendo, pero la gente trabaja como loca, pensando que debe hacerlo para poder estar viva. Cuanto más grande es el trabajo y mayor el desafío más maravilloso creen que es. Sería bueno abandonar esta forma de pensamiento y vivir una vida fácil, confortable, con mucho tiempo libre. Yo creo que ésta es la vida de los animales en los trópicos, saliendo por la mañana y el anochecer para ver si hay algo que comer, y tomando una larga siesta por la tarde; debe ser una vida maravillosa. Para los seres humanos una vida con esta simplicidad sería posible si uno trabajase para producir directamente sus necesidades diarias. En este tipo de vida, el trabajo no es trabajo como la gente generalmente lo considera, sino simplemente hacer lo que necesita ser hecho”. “El que se preocupa sólo de sus asuntos, come y duerme bien, el que no tiene nada sobre qué inquietarse, me parece a mí que vive de la forma más satisfactoria. Nadie hay más grande que el que no intenta conseguir nada”. Truncando la alegre y sabia liviandad de los infantes “La otra mañana vi a una chica de cuatro años preguntarle a su madre: ¿Por qué vine al mundo? ¿Para ir al jardín de infancia?… Naturalmente, su madre no pudo decir con honestidad: “Sí, es cierto, así que ve”. Y sin embargo, podría decirse hoy en día que la gente realmente nace para ir al jardín de infancia”. “La escolarización formal no tiene valor intrínseco, pero se convierte en necesaria cuando la humanidad crea unas condiciones en las cuales “uno debe tener educación para salir adelante” “ No hay ningún propósito en el que se deba pensar o que deba ir a buscarse. Harías bien en preguntar a los niños si tiene o no significado una vida sin propósitos. Desde el momento en que accede al jardín de infancia, empieza la tristeza de la gente. El ser humano era una criatura feliz, pero creó un mundo difícil y ahora lucha intentando liberarse de él”. Los científicos y la ciencia frente a la naturaleza “Los científicos creen que pueden entender la naturaleza. Esta es la posición que toman. Porque están convencidos de que pueden entender la naturaleza, están destinados a investigarla y a hacerla utilizable. Pero yo creo que el entendimiento de la naturaleza escapa a la inteligencia humana”. “Y los científicos, no importa cuanto investiguen la naturaleza, no importa cuan lejos vayan con la investigación, solamente llegan a darse cuenta al final cuan perfecta y misteriosa es realmente la naturaleza. Creer que mediante la investigación y la invención la humanidad puede crear algo mejor que la naturaleza es una ilusión. Yo creo que la gente está luchando por llegar a conocer lo que se podría denominar la vasta incomprensibilidad de la naturaleza”. “Todo lo que los científicos hicieron al salir al espacio y hollar el suelo lunar con sus botas espaciales fue deslucir un poco el esplendor que tenía la luna para muchos amantes y niños de la tierra”. Eligiendo al líder “Si el que está delante es superior, los que siguen detrás deben luchar y esforzarse. Si delante ponemos un chico normal, los que siguen no tendrán que esforzarse. La gente cree que alguien que es fuerte e inteligente es extraordinario, así que eligen a un primer ministro que tira del país como si fuese una locomotora diesel”. El agricultor: ¿compromiso con la naturaleza o con el dinero? “Así que el lema para el agricultor en su trabajo es: sirve a la naturaleza y todo irá bien. La agricultura fue antaño un trabajo sagrado. Cuando la humanidad se apartó de su ideal, apareció la moderna agricultura comercial. Cuando el agricultor comenzó a hacer cultivos para ganar dinero, entonces olvidó los verdaderos principios de la agricultura”. “Desde luego el comerciante tiene un papel que jugar en la sociedad, pero la glorificación de las actividades mercantiles tiende a conducir a la gente lejos de un reconocimiento del verdadero origen de la vida. La práctica de la agricultura, por ser una ocupación que tiene lugar en la naturaleza, está cerca de su origen. Muchos agricultores son inconscientes de la naturaleza incluso aunque vivan y trabajen en ambientes naturales, pero me parece a mí que la práctica de la agricultura ofrece muchas oportunidades para un mayor conocimiento de ésta”. Lucha contra la contaminación y retorno a la naturaleza: movimientos loables pero desorientados “Yo creo que incluso actividades como el “regreso a la naturaleza” o “la lucha contra la contaminación” no importa cuan loables sean, no están moviéndose hacia una verdadera solución, y se llevan a cabo solamente como reacción al sobre desarrollo originado por la época actual”. Algunas razones de la crisis actual… “La extravagancia de los deseos es la causa fundamental que ha conducido al mundo a su difícil situación actual. Rápido mejor que lento, más mejor que menos, este “desarrollo’ superficial está directamente relacionado con el colapso inminente de la sociedad. Solamente ha servido para separar al hombre de la naturaleza. La humanidad debe detener el fomento del deseo de posesiones materiales y ganancias personales y moverse en su lugar hacia el conocimiento espiritual”. “Justamente vivir aquí y ahora -éste es el verdadero fundamento de la vida humana-Cuando un ingenuo conocimiento científico se convierte en el fundamento de la existencia, la gente comienza a vivir como si solamente dependiera de azúcares, grasas y proteínas, y las plantas, de nitrógeno, fósforo y potasio”. “Cuantas más cosas hace la gente más se desarrolla la sociedad y más problemas aparecen. La creciente desolación de la naturaleza, el agotamiento de recursos, la ansiedad y desintegración del espíritu humano, todo ello ha sido el resultado del intento de la humanidad por conseguir algo. Al comienzo no había razón para progresar y nada que debiera hacerse. Hemos llegado a un punto en el que no hay otro camino que organizar un “movimiento” para no hacer nada”. Alimentación y dieta “Los alimentos producidos de una manera antinatural satisfacen los deseos pasajeros de las personas pero debilitan el cuerpo humano y alteran su bioquímica haciéndolo dependiente de este tipo de alimentos, Cuando esto ocurre, se hacen necesarios los complementos vitamínicos y los medicamentos. Esta situación solamente crea fatiga para el agricultor y sufrimiento para el consumidor”. Evolución vs. manipulación de cultivos, crianzas y otras necesidades básicas “Los cultivos que han evolucionado durante miles y decenas de miles de años creciendo junto a los seres humanos, no son productos surgidos enteramente del conocimiento discriminante del agricultor, y pueden considerarse como alimentos que han aparecido naturalmente. Pero las variedades seleccionadas rápidamente que no han evolucionado bajo circunstancias naturales sino que más bien han sido desarrolladas a partir de una ciencia agrícola que se ha apartado lejos de la naturaleza (y ni qué hablar de los transgénicos, para entonces todavía no creados), así corno el pescado y el marisco producido en piscifactorías y el ganado, todo ello se sale fuera de esta categoría. Agricultura, pesca, ganadería: las realidades diarias en alimentación, abrigo, protección, vida espiritual -todo lo que existe- debe constituir una unión con la naturaleza. La naturaleza abordada desde el conocimiento científico, el filosófico y el no discriminante “La naturaleza tal como accede a ella el conocimiento científico es una naturaleza que ha sido destruida, es un fantasma con esqueleto pero sin alma. La naturaleza tal como la aborda el conocimiento filosófico, es una teoría creada sin especulación humana, un fantasma con alma pero sin estructura”. “El conocimiento discriminante proviene de un intelecto inquieto y analítico deseoso de enmarcar la experiencia dentro de un esquema lógico. El Sr. Fukuoka cree que en este proceso el individuo se aparta de la naturaleza. Es la “verdad y el juicio limitados”. “El conocimiento no-discriminante surge sin esfuerzo consciente por parte del individuo cuando se acepta la experiencia tal como es sin ser interpretada por el intelecto. Aunque el conocimiento discriminante es esencial para analizar los problemas prácticos del mundo, el Sr. Fukuoka cree que en último término proporciona una perspectiva demasiado limitada). “El conocimiento no-discriminante sólo puede tener lugar a través de la intuición, aunque la gente intente enmarcarlo dentro de un ámbito más familiar llamándolo “instinto’. Se trata de un conocimiento procedente de una fuente innombrable. Para conocer la verdadera naturaleza hay que abandonar la mente discriminante y trascender el mundo de la relatividad. Desde el inicio no hay este ni oeste, no hay cuatro estaciones, no hay yin ni yang”. La agricultura natural y su nexo con la religión y la filosofía “No me preocupo demasiado haciendo distinciones ente Cristianismo, Budismo, Shinto y otras religiones, pero me intriga que personas de convicciones religiosas profundas se vean atraídas a venir a mi casa. Yo creo que es a causa de que la agricultura natural, a diferencia de otros tipos de agricultura, está basada en una filosofía que penetra más allá de las cuestiones de análisis de suelos, pH., y rendimientos de cosechas”. “Yo creo que el camino de Gandhi, un método sin metodología, actuando en un estado de mente no-vencedor y no-oponente está emparentado con la agricultura natural”. La cultura: conjunción entre naturaleza y esfuerzo humano Generalmente se cree que la cultura es algo creado, mantenido y desarrollado sólo mediante el esfuerzo humano. Pero la cultura se origina en la asociación entre el hombre y la naturaleza. Cuando se realiza la unión entre sociedad humana y naturaleza, la cultura toma cuerpo en si misma. La cultura ha estado siempre muy conectada con la vida cotidiana, y así ha sido transmitida a las generaciones futuras, y ha sido conservada hasta la actualidad. El ataque y la defensa; dos caras de una misma moneda: La violencia “Diciendo que teme el ataque y que la fortificación es para defender a la ciudad, el matón almacena armas y cierra con llave las puertas. El acto de defensa es ya un ataque. Las armas para la defensa son siempre un pretexto para los que instigan las guerras. La calamidad de la guerra se origina en el fortalecimiento y potenciación de las distinciones sin sentido entre yo/otro, fuerte/débil atacar/defender. No hay otro camino para la paz que el de que todos abandonen la puerta del castillo de la percepción relativa, bajen al prado y vuelvan al corazón de la naturaleza no-activa. Esto es afilando la hoz en vez de la espada”. El riesgo nuclear “Me siento como si en Japón estuviésemos viviendo a la sombra de un gran árbol, y no hay sitio más peligroso en el que cobijarse durante una tormenta que bajo un gran árbol. Y no podría haber mayor locura que refugiarse bajo un ‘paraguas nuclear’ que será el primer objetivo en la próxima guerra. Ahora estamos cultivando la tierra bajo este negro paraguas. Siento como si la crisis se acercase desde dentro y desde fuera”. Crítica a Einstein y su teoría de la relatividad “Si su teoría hubiese explicado claramente el fenómeno de la relatividad en el mundo y así liberado a la humanidad de sus confines de tiempo y espacio dando como resultado un mundo más agradable y pacífico hubiese sido algo digno de alabanza. Su explicación es sin embargo desorientador; esto hizo que la gente creyese que el mundo es algo cuya complejidad está más allá de cualquier entendimiento. Una mención por alterar la paz del espíritu humano” debería haber sido su premio. “En la naturaleza no existe el mundo de la relatividad. La idea de fenómenos relativos es una estructura dada a la experiencia por el intelecto humano. Otros animales viven en un mundo de realidad indivisible. En la medida en que uno vive en el mundo relativo del intelecto, se pierde la noción del tiempo que está más allá del tiempo y del espacio que está más allá del espacio”. |
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